Blog de delegados, afiliados/as y simpatizantes de la Sección Sindical de CC.OO. en el Ministerio de Empleo y Seguridad Social. CC.OO. (Comisiones Obreras) es una organización sindical democrática y de clase formada por trabajadores y trabajadoras que nos afiliamos voluntaria y solidariamente para defender nuestros intereses y para conseguir una sociedad más justa, democrática y participativa.
miércoles, 19 de septiembre de 2012
INTERLOCUCIÓN Y NEGOCIACIÓN COLECTIVA EN EL DEPARTAMENTO
martes, 18 de septiembre de 2012
Fiesta del PCE 2012 del 21al 23/9 en S.Fernando de Henares
Este fin de semana celebramos la Fiesta del PCE 2012 en San Fernando de Henares.
Viernes 21 a sábado 23 septiembre 2012
Con diversas actividades: presentación de libros, coloquios, proyecciones, homenajes, debates...
CONCIERTOS: el viernes 21 LOS CHIKOS DEL MAÍZ y el sábado 22 REINCIDENTES
Y ADEMÁS... carpa de movimientos sociales, partidos internacionales, exposiciones, gastronomía...
PROGRAMA EN ESTE DOCUMENTO PDF de 8 páginas
La entrada es libre y gratuita, pero si queréis/podéis ayudar comprándonos algunos bonos-ayuda a 2 euros cada uno.
Cómo llegar en transporte público a la Fiesta del PCE 2012
METRO:
Línea 7 Jarama.
AUTOBUSES:
Intercambiador Avenida de América: 281, 282, 284
Hermanos García Noblejas: 288
Nocturno 203
El parque Dolores Ibárruri de San Fernando de Henares (Madrid) está justo a la salida de la estación de metro de JARAMA, línea 7.
Una opción es ir en tren de Cercanías RENFE (líneas C7, C2, C8B y C8A) hasta Coslada, y ahí mismo hacer trasbordo en Coslada Central a Metro Linea 7, con solo 3 estaciones hasta Jarama.
En el caso de ir desde Madrid capital usando exclusivamente el metro hay que diferenciar que la línea 7 tiene dos tramos de tarificación diferente. Para viajar en el tramo comprendido entre las estaciones de PITIS y ESTADIO OLÍMPICO se utiliza el billete MetroMadrid normal y entre las estaciones de BARRIO DEL PUERTO y HOSPITAL DE HENARES se utiliza el billete MetroEste, se pueden sacar ambos billetes por separado o comprar un billete CombinadoMetro que incluye ambos tramos.
Gracias, salud y libertad
lunes, 17 de septiembre de 2012
Fotos del taxista que embistió a dos compañeros manifestándose
viernes, 14 de septiembre de 2012
Punto de encuentro 15-S y Manifiesto AGE
MANIFESTACIÓN EN MADRID 15 SEPTIEMBRE
El punto de encuentro que hemos elegido es la estatua de Indalecio Prieto, situada en la confluencia del paseo de la Castellana con la plaza de S. Juan de la Cruz a las 10,30
MANIFIESTO SECTORIAL ADMINISTRACION DEL ESTADO
En primer lugar hay que decir que esta marcha la convoca la CUMBRE SOCIAL integrada por organizaciones sindicales y otras organizaciones, se trata por tanto de una marcha en protesta por todos los recortes que todos/as estamos padeciendo. No es una protesta exclusiva de empleados y empleadas públicas, ni tan siquiera es una protesta de personas trabajadoras, es de toda la ciudadanía ya que los recortes se están sufriendo en todo tipo de derechos tanto laborales como sociales, recortes en los servicios públicos que están poniendo en grave peligro el Estado del Bienestar.
Esta situación ya es suficiente motivo para acudir, sin embargo si todavía hay dudas, los empleados y empleadas públicas tenemos más motivos para acudir a esta Marcha:
- Nos culpabilizan de la crisis, nos criminalizan, nos ponen en el ojo del huracán sin embargo nosotros/as no somos culpables de esta crisis y si no tenemos la culpa ¿por qué tenemos que pagar nosotros?
- Directamente hemos sufrido los recortes: en junio de 2010 nos rebajaron un 5% del sueldo, ahora nos quitan la extra de navidad, nos rebajan el sueldo en el supuesto de enfermedad y pase a la situación de Incapacidad Transitoria, nos suprimen días por asuntos propios, recorte de los días de vacaciones.
- Se aprueba el despido colectivo del personal laboral, en peores condiciones que las del personal de empresas privadas y sin apenas posibilidad de negociación.
- Todas y todos prestamos un servicio público y somos usuarios/as de otros servicios públicos que estas medidas y recortes están deteriorando y desprestigiando, cuyo único fin es la privatización dejándolos en manos de empresas privadas que prestarán peor servicio para los ciudadanos/as.
- Porque tenemos que decirle a los diferentes Gobiernos, Unión Europea, Mercados,... que basta ya de que nos roben derechos sociales y laborales que nadie nos ha regalado, que nos hemos ganado a base de trabajo, eficacia, calidad y prestigio como empleadas/os públicos.
- Porque no deberíamos dejar que llegue el día en que nos tengamos que sentar con nuestros hijos e hijas, nietos y nietas y decirles que permanecimos quietos mientras nos robaban derechos que había costado mucho conseguir.
- Porque para que las Organizaciones Sindicales puedan hacer algo, yo también debo hacer algo.
- Porque ahora es el momento de decidir si queremos vivir en una sociedad apática, paralizada, con miedo, que solo valora a los individuos que dan beneficios, a quienes manejan el dinero o queremos vivir en una sociedad que se mueve, que defiende los derechos, que lucha por una justicia social.
martes, 11 de septiembre de 2012
Rutas y puntos de encuentro de la movilización del 15-S, Cumbre Social contra los recortes del gobierno del PP
http://profesionalespcm.org/_php/MuestraArticulo2.php?id=17441 Gaceta Sindical sobre Cumbre Social 15-S: http://www.ccoo.es/comunes/recursos/1/pub71663_Gaceta_Sindical_%28Edicion_especial_n_112%29__Cumbre_Social_para_defender_el_futuro.pdf
jueves, 30 de agosto de 2012
31/8/12 Concentración ante el Ministerio de Hacienda
Contenido del InfoFax:
29-08-2012
Viernes 31 de agosto de 2012, 11 horas 5a movilización del mes
de agosto ante el Ministerio de Hacienda, Alcalá, 9
Estimados compañeros y compañeras:
Continuando con el calendario de movilizaciones para este mes de agosto, os informo del acto previsto para el próximo viernes 31 de agosto, en línea con las movilizaciones acordadas por la Cumbre Social en su reunión del pasado
mes de Julio para confluir en la gran marcha a Madrid del 15.S.
Los motivos de las movilizaciones son claros: los brutales recortes y la nefasta política económica de Esperanza Aguirre y de Mariano Rajoy.
Reiterar aquí los bestiales recortes emprendidos por Rajoy están afectando
especialmente a las personas en paro y los trabajadores públicos, como
vertebradores del Estado que son. Y a todo ello, se une la práctica derogación
encubierta de la Ley de Dependencia, con las reducciones que sufre en
subvenciones y la desaparición de prestaciones a las personas cuidadoras.; así como el ataque frontal a pensionistas con el pago de medicamentos; o una fiscalidad cada vez más injusta, e insolidaria como evidencia la brutal subida
del IVA, que entra en vigor el 1 de septiembre y que nos va a afectar
especialmente al bolsillo de los trabajadores, material escolar, transportes, gasolina, etc.
Es por ello por lo que volvemos a pedir la colaboración y participación de
cuantos compañeros y compañeras podáis asistir para que quede claro que
nuestros actos son lo más masivo posible, a pesar de la fecha que es.
Como es habitual, os pido en nombre de CCOO de Madrid, deis traslado al
conjunto de la afiliación y resto de compañeros de trabajo este nuevo acto
reivindicativo.
CONTRA LOS RECORTES DEL GOBIERNO RAJOY Y ESPERANZA AGUIRRE...
Os esperamos en el Ministerio de Hacienda a las 11,00 horas del próximo
viernes.
Sin más recibid un cordial saludo.
Francisco Naranjo Llanos
Secretario de Comunicación
http://www.ccoomadrid.es
miércoles, 29 de agosto de 2012
La eficacia de la Administración pública
La figura del empleado público nunca ha gozado de buena prensa en nuestro país. Sin embargo, a nadie se le debiera escapar que, desde los tiempos del ya manido "vuelva usted mañana" de Mariano José de Larra, hasta nuestros días, se ha producido un importante proceso de transformación en nuestra sociedad, al que ni siquiera la Administración ha podido escapar.Al Estado autoritario y burocrático del franquismo, heredero de otras formas estatales igualmente autocráticas que consideraba a los ciudadanos como meros súbditos, le ha sucedido afortunadamente un nuevo modelo democrático -aún en proceso de desarrollo- que ha redefinido las relaciones entre la función pública y los ciudadanos. Los empleados públicos desempeñan su función por encargo de estos últimos, que son, en última instancia, sus empleadores. De ello, tanto unos como otros somos cada vez más conscientes.
Por otra parte, el desarrollo económico y cultural de la sociedad ha hecho que los empleados públicos gocen de una preparación profesional muy superior a la de épocas pasadas, como ocurre en el conjunto de la población trabajadora.
Sin embargo, la opinión pública, y no digamos la opinión publicada, sigue percibiendo al empleado público, y a la Administración en su conjunto, como el paradigma de lo ineficaz y anticuado. Esa visión es injusta y contraproducente para el perfeccionamiento del Estado democrático y el buen servicio de éste a los ciudadanos.
El empleado público es un trabajador igual que cualquier otro de nuestro país; el resultado de su trabajo (los servicios que presta a los ciudadanos) está sujeto a las mismas vicisitudes que cualquier otra institución privada: la capacidad de sus directivos, las inversiones en tecnología, la cualificación y motivación de sus recursos humanos, etcétera. La opinión pública habitualmente no se pregunta qué responsabilidad tienen los trabajadores del sector privado en la marcha de sus empresas, pero sí suele categorizar que los empleados públicos no cumplen correctamente su función.
Conceptos tan actuales como eficacia, calidad, productividad o rentabilidad, niveles retributivos, estabilidad en el empleo, etcétera, deberían utilizarse para analizar con un poco más de rigor el trabajó y la situación laboral de los empleados públicos.
El funcionamiento de la Administración pública, que es muy grande y diversa, es bastante desigual, aunque los empleados públicos, sin embargo, son muy parecidos entre sí en lo sustancial, toda vez que su selección, formación y retribución ion muy homogéneas. Cabría preguntar entonces ¿a qué se debe la diferente eficacia entre los diversos organismos estatales? La respuesta es sencilla y es la misma que en el sector privado: la eficacia depende -en lo esencial- de la dirección que éstas tengan y de los recursos disponibles.
En los organismos estatales donde existe una buena organización, y están dirigidos por personas medianamente razonables y preparadas, el servicio a los ciudadanos puede ser tan bueno como el que las entidades privadas puedan ofrecer.
Por ejemplo, la Administración de la Seguridad Social -a la que pertenece el autor de este artículo-, dicho sin ánimo de afirmar que sea el no va más de la eficacia, ni que constituya un caso excepcional entre los organismos públicos, ha venido mejorando en los últimos años su organización (bien es cierto que bajo la presión sostenida del personal), habiéndose conseguido un notable avance que merece la pena que se conozca.
Esta Administración tiene entre otras tareas la recaudación decuotas a la Seguridad Social y la tramitación de las prestaciones por jubilación, viudedad, invalidez, incapacidad laboral transitoria y protección familiar. Pues bien, una de estas prestaciones, la de jubilación, que en diciembre de 1987 contaba con un tiempo medio de tramitación de 78 días, en junio de 1992 se había reducido a 26 días. Los artífices de esta mejora en el servicio a los ciudadanos son empleados públicos cuyos salarios reales no sólo no han mejorado en la última década, sino que han disminuido abiertamente desde enero de 1993 y están amenazados de nuevos recortes.
En cuanto al esfuerzo para mejorar la recaudación, basta con consultar a cualquier empresario para saber el rigor y la agilidad con que se están tramitando los apremios cuando no se realiza en tiempo y forma el pago de las cuotas.
Es obvio que no todo el éxito de este avance es atribuible a los empleados públicos (funcionarios y contratados laborales). Ha existido una apreciable inversión en medios informáticos que han facilitado el trabajo. Sin embargo, el diseño de los medios, la simplificación del proceso documental, el manejo y mantenimiento diario de esos instrumentos lo ha realizado el personal.
En 1992, el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) efectuó 24.501.564 actos administrativos relacionados con clientes, es decir, con personas que demandaron sus servicios. Esta cifra es equivalente a que, al menos una vez en el año, todos los ciudadanos mayores de 18 años han sido atendidos por alguna oficina del INSS. La opinión que esos ciudadanos han manifestado sobre el trato recibido, y sobre el tiempo de tramitación de sus asuntos, es la siguiente (según una encuesta realizada por el propio INSS, cuya fiabilidad puede ser fácilmente contrastada por las personas que estén interesadas): un 82,9% consideró correcto el tiempo de tramitación; un 12%, algo largo, y un 4,5%, demasiado largo. En cuanto al trato recibido, el 95,9% lo estimó positivo, y tan sólo un 1,8%, incorrecto. Estos datos indican que aunque los empleados públicos no sean perfectos, obtienen resultados competitivos con los del sector privado, tanto en cantidad como en calidad.
En el periodo 1981-1993, los pensionistas han pasado de 4.626.612 a 6.652.187, lo que supone un incremento cercano al 50% en 12 años. La Tesorería General de la Seguridad Social, que ejecuta los cobros y pagos del sistema, ha tenido que afrontar un crecimiento importante en cuanto a su volumen de gestión: en 1981 constaban 682.884 empresas inscritas y 11.153.143 trabajadores afiliados, frente a las 1.014.441 empresas y 13.899.758 trabajadores de 1992. Pues bien, este notable incremento en el volumen de trabajo no ha supuesto un incremento en alguna forma proporcional de sus recursos humanos. Es más, en los dos últimos años han disminuido la plantilla en 2.600 puestos de trabajo.
En la Administración de la Seguridad Social los gastos de gestión suponen el 2,5% del presupuesto ejecutado. Si los comparamos con otra actividad semejante en el sector privado, como es la gestión de los accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, gestionadas por las denominadas Mutuas de Accidentes de Trabajo, veremos que sus costes de gestión alcanzan el 10%.
Los datos aportados constatan sin lugar a dudas que se ha incrementado la productividad de los empleados públicos de estos organismos. Eso está muy bien y nos felicitamos por ello (ya que nadie lo hace). Por ello, es natural que los empleados públicos no comprendan las imputaciones que cuestionan su trabajo y justifican las duras medidas que están siendo tomadas en su contra. Algunos sostendrán que la llamada "estabilidad en el empleo" de los empleados públicos justifica todo, sobre todo en esta época de crisis. Es una posición doblemente equivocada: ni existe una generalizada estabilidad en el empleo en la Administración (no todos los empleados públicos somos funcionarios), ni las deficiencias de los servicios públicos (allá donde efectivamente se produzcan; pues no se puede generalizar, como ya hemos visto) se arreglan mediante el procedimiento de empeorar sistemáticamente la situación laboral de los trabajadores del Estado. Muy al contrario, puede contribuir a su empeoramiento si se provoca irresponsablemente su desmoralización.
El empleo eventual en la Administración, como en el sector privado, se ha incrementado notablemente. Se han cerrado instalaciones, se han reconvertido organismos y servicios a la baja, se han anticipado jubilaciones y se han realizado expedientes de regulación de empleo y despidos (véase el caso del Ministerio de Defensa, la Agencia del Tabaco, Aduanas, etcétera). Nadie que esté bien informado puede negar que la crisis económica afecta también a la seguridad en el empleo de los trabajadores del Estado, aunque bien es cierto que en menor medida que en el sector privado.
Si se desea mantener y mejorar los servicios públicos gratuitos del Estado (cosa distinta sería plantear su liquidación y/o privatización), resulta necesario reflexionar consecuentemente sobre la reforma de la Administración y el papel de los empleados públicos. Es impensable que sin racionalizar la organización de todos y cada uno de los organismos de la Administración, dotándoles de los recursos técnicos y humanos apropiados, y poniendo a su frente directivos capaces y comprometidos con su función, pueda mejorarse el servicio a los ciudadanos. Por mucho que se precarice el empleo público o se degraden los salarios en las distintas administraciones hasta niveles ínfimos (que sólo potenciará la huida de los mejores profesionales al sector privado, fenómeno que desgraciadamente se viene produciendo desde siempre) no se conseguirá ese objetivo, sino todo lo contrario.
Si el Gobierno, que representa a la sociedad, lo desea realmente, podremos conseguir entre todos articular una Administración eficaz al servicio de los ciudadanos, los empleados públicos, como demostramos en los acuerdos Administración-sindicatos de noviembre de 1991, somos los primeros interesados en que ello se produzca.
Andrés Vilialba Anguas es secretario general de Comisiones Obreras de la Administración de la Seguridad Social.




